¡Feliz Año Nuevo 2016!

Cada año por estas fechas echamos la mirada atrás para hacer balance, para reflexionar sobre lo acontecido, bueno o malo, e intentar corregir nuestros errores en el año venidero. Lo malo que nos haya sucedido no siempre depende de nosotros, a veces los planes se turcen y las ilusiones se vienen abajo simplemente porque el destino así lo ha querido, porque no es posible luchar contra la naturaleza ni controlar todos los aspectos de la vida. Quizá esta sea la lección más importante que debemos aprender a lo largo de nuestra existencia, la lección que nos enseña que las cosas no siempre serán como las habíamos soñado, que el esfuerzo no siempre es sinónimo de recompensa y que muchas de las adversidades que nos rodean no pueden explicarse.
A pesar de ello, debemos ser benévolos en nuestros juicios, valorar lo que tenemos y valorarnos a nosotros mismos, permitir que lo positivo sirva de cimiento para el Nuevo Año y que nuestros propósitos no sean una mera declaración de intenciones. Sería maravilloso que cada uno de nosotros nos comprometiésemos a intentar ser mejores personas, más humildes, dispuestas a escuchar, a aprender y ayudar en lo posible. Que cada año nos sintamos orgullosos de nuestros pasos y avancemos en el camino con la conciencia tranquila y el corazón lleno de amor.
Gracias por compartir parte del 2015 conmigo, por hacer que mi pequeño mundo tenga más luz y por regalarme vuestro tiempo y amistad. Ojalá que el 2016 comience con una sonrisa para todos, y que nunca falten sueños por los que luchar, metas que cumplir, cosas por aprender, lugares para descubrir ni personas a las que amar.
¡Feliz Año Nuevo 2016 a todos!


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