Los Fesols de Santa Pau, con denominación de origén protegida, D.O.P.
Gracias a su cultivo en tierras de origén volcánico, ésta legumbre alcanzado un prestigio en la cocina catalana.
Poner la noche anterior los fesols en remojo con agua fría.
Al día siguiente, lavar y cambiar el agua a los fesols. Ponerlos en una olla cubiertos de agua más dos dedos por encima de ellos, a ser posible sin cloro. Añadir a la olla el laurel, la cebolla, la zanahoria y poner a cocer a fuego fuerte. Cuando comience a hervir, bajar el fuego, tapar y añadir la sal. Tener otra olla con agua hirviendo para ir agregando cuando esta sea absorbida y cocer poco a poco. Puede tardar en cocerse de 1 hora y 1/2 a 2 horas en olla normal.
Una vez que estén tiernos, retirar del fuego, dejar la olla tapada una media hora, para que absorban el agua y queden melosos. (Consejo del fabricante).
Pelar y picar los ajos. Lavar, secar y picar el perejil.
Limpiar las setas con cuidado y la ayuda de papel de cocina. Cortar en trozos.
Poner a calentar una sartén, cuando esté caliente añadir un poco de aceite, saltear las setas volteándolas para que se cocinen por todos los lados.
Cuando las setas estén ligeramente doradas, bajar el fuego y agregar el ajo y el perejil picado, mezclar para que cojan las setas los sabores.
Seguidamente añadir el vino y salpimentar al gusto.
Dejar evaporar a fuego lento y destapado, hasta que el líquido sea absorbido.
Colar los fesols, poner en una cazuela, añadir las setas y mezclar.
Agregar un hilo de aceite de oliva virgen extra por encima.
Servir seguidamente.
Si no se disponen de setas por no ser temporada, se puede poner setas en conserva o congeladas.