Del viaje a Londres que hice en febrero me traje un montón de recuerdos, no solo sentimentales y físicos, sino también gastronómicos.
Uno de mis propósitos era probar la gastronomía británica en la medida en que fuera posible y entre esas intenciones culinarias no podía faltar el fish and chips. Algunos me diréis que este plato no es una obra maestra de la cocina pero yo tampoco soy una gourmet y me conformo con platos sencillos y con sabor.
La verdad es que es un plato que no tiene mucho misterio, en mi casa se ha comido toda la vida el pescado rebozado con patatas sin que supiéramos que era un plato británico, pero el encanto de comerlo en el mismo Londres, sentada en un pub inglés de Covent Garden no me lo quita nadie.
En el pub donde nos paramos a comer nos lo pusieron con una guarnición de patatas y guisantes y salsa tartara. En esta foto podéis ver el pub y el plato que nos pusieron, con un filete enorme. Yo lo he hecho con filetes de merluza mas pequeños. Y con un rebozado especial, muy parecido al que comí en Londres.
Sazonamos el pescado y si los filetes son muy grandes los cortamos por la mitad. Los pasamos por harina y retiramos el exceso. Reservamos.
Mezclamos en un bol los ingredientes del rebozado vigilando que nos quede una masa espesa pero que nos permita "bañar" sin problemas el pescado.
Pasamos el pescado enharinado por el rebozado y dejamos que escurra el exceso. Lo freímos en abundante aceite caliente hasta que esté dorado.
Lo acompañamos de patatas fritas, yo las he lavado muy bien y sin quitarles la piel las he cortado en gajos grandes. Salamos y freímos en aceite caliente hasta que estén hechas.

Y listo, acompañamos el pescado con las patatas, uns guisantes en conserva y salsa tártara o alioli. 