Flammekueche: tarta salada especialidad de Alsacia
La primera vez que probé este plato de viaje por Alsacia, lo que más me llamó la atención fue su nombre. La Flammekueche, Flammkuchen o Tarte Flambée es una tarta salada típica de las regiones francesas de Alsacia y Mosela y también de las regiones alemanas de Palatinado y Baden, de ahí que se conozca a este plato con diferentes nombres.
Como podéis ver, se parece muchísimo a una pizza o coca y su cobertura se realiza a base de nata, bacon y cebolla . Es muy fácil de preparar en casa, así que los amantes de las pizzas no os podéis perder esta nueva y genuina receta.
¿Qué necesito?
El primer paso será preparar la masa. En una amasadora (o en un bol si amasaremos manualmente) disponemos la harina, la sal y el agua. Disolvemos la levadura fresca en un chorrito de agua tibia y la añadimos al resto de los ingredientes. Amasamos todo hasta que se forme una bola. Agregamos la mantequilla cortada en trozos ya temperatura ambiente y amasamos una vez más hasta que se integre completamente en la masa. Cubrimos con un `paño de algodón la masa y dejamos reposar una hora.
Mientras la masa reposa, prepararemos los ingredientes que cubrirán la tarta salada. Por un lado, cortamos la cebolla en juliana muy finita, casi transparente se podría decir y cortamos en pequeños dados el bacon, si no lo hemos comprado ya cortado.
Transcurrido el tiempo de reposo de la masa, la estiramos muy finita y de forma que cubra la totalidad de la bandeja del horno. El secreto de una flammekueche auténtica debe tener una masa muy finita y crujiente, así que hay que esforzarse por estirar bien la masa. Precalentamos el horno a 250º.

En un pequeño bol mezclamos la nata fresca junto con el queso filadelfia y sazonamos con pimienta, sal y nuez moscada.

Extendemos la mezcla de queso y nata sobre la masa dejando 1 centímetro de borde y repartimos la cebolla laminada y el bacon por toda la bandeja.

Horneamos la tarta uno 10 minutos (dependiendo del horno), es decir, hasta que veamos que se tuestan ligeramente los bordes de la masa. Cortamos la tarta en porciones y servimos inmediatamente porque la Flammekueche debe comerse bien caliente.