Siguiendo con las opciones veraniegas, hoy veremos un riquísimo flan de sandía sin azúcar ni horno. Es súper fácil de preparar y queda delicioso, me juego lo que queráis a que os encanta.
Me encantan los postres con sandía para esta época del año, porque tienen ese toque de sabor a verano que tanto me gusta, y son muy ligeritos. Como la sandía contiene un 93% de agua, por narices nos tiene que quedar un postre ligero.
Además, estamos utilizando fruta de temporada, que está en su punto óptimo de maduración y sale más económica. Todo ventajas, oigan.
Eso sí, algo importante es la calidad de la sandía que usemos. Como siempre, si tenemos ingredientes de mejor calidad tendremos también mejores resultados. Por eso, yo intento escoger sandías en su punto de maduración ideal, de cercanía, a poder ser de los agricultores de mi zona.
Al principio pensaba que la textura del flan quedaría ligeramente rugosa, pero no. Resulta que el agua que tiene la sandía ayuda un montón y ha quedado una textura fina, suave y muy agradable al paladar.
Es más, se me ha colado alguna pepita de las blancas (blandas), y oye, no se notaban jajajaja
Además, es súper ligero, por lo mismo que os llevo diciendo todo el rato, y es que casi todo es agua.
Cuando veas los pasos a seguir te vas a quedar pensando, ¿y ya está? Lo trituro todo, ¿y pa’ dentro? Pues sí, chiqui, ya está. En este tipo de recetas a veces me da hasta vergüenza redactar las instrucciones, pero oye, mejor, ¿no?
Se ensucian muy poquitos utensilios y en un periquete lo tenemos listo. Como tiene que reposar sí o sí unas horas en la nevera, a mí me gusta prepararlo por la noche, mientras hago la cena, y dejarlo tranquilo hasta el día siguiente. También es ideal para servir si tenemos invitados a comer en casa, precisamente porque lo podemos dejar hecho con antelación.

Tiempo de preparación 20 minutos
400 g sandía limpia
100 ml leche evaporada
6 láminas gelatina neutra (o un sobre de gelatina en polvo - 10g)
20 ml leche
Limpiamos y troceamos la sandía en trozos más o menos pequeños. Si tiene pepitas, las quitamos con paciencia.
Ponemos la sandía en el procesador de alimentos (picadora, robot de cocina tipo Thermomix, etc) y la trituramos bien, hasta tener un puré lo más suave y homogéneo posible. Reservamos.
Hidratamos la gelatina en agua fría durante 5 minutos, hasta que esté blandita.
Calentamos la leche (la normal) al micro, echamos la gelatina y removemos hasta disolverla por completo.
Añadimos la mezcla de gelatina y leche y la leche evaporada al puré de sandía, y volvemos a triturar para que se integre bien. Para eliminar las posibles burbujitas, removemos un ratito con una espátula o lengua de gato.
Repartimos la mezcla en flaneras y dejamos enfriar en la nevera durante por lo menos 4 horas.
Desmoldamos con cuidado, ¡y listo!
Ración: 125g | Calorías: 57.3kcal | Carbohidratos: 10.8g | Proteina: 2.5g | Grasa: 1.2g | Fibra: 0.4g