Es un postre o una merienda muy rica y muy sencilla de hacer. Estos tipos de dulces hechos con hojaldre vienen de los países del Este, son unos artistas manejando masas, llenas de florituras y las hacen lo mismo para un simple postre o para envolver un salmón o una carne, da igual. Hay maravillas hechas por estos artistas. Estas flores las encontré sin buscarlas, fue un flechazo completo, allí estaban en el blog de mi amiga Ana, que tiene una página preciosa, Cook the Cake, dulces y más dulces, buenísimos por todo su blog, os dejo aquí el enlace para que la visitéis. Estas flores como se puede ver las serví con unas bolas de helado de nata y fresa, para hacerlo "más rico todavía", en una merienda las hubiera podido servir solas; pero al haberlas utilizado como postre para un día de invitados, preferí ponerles un poquito de helado, que le iba divinamente. No pienso contar las que me comí.
Hacen falta muy pocos ingredientes, solo masa de hojaldre, fresas, o frambuesas, o arándanos...admite casi cualquier fruta, queso mascarpone con queso crema, un poco de azúcar para endulzar el queso del interior de la flor y azúcar glas para espolvorear por encima una vez estén ya templadas o frías.
Os dejo aquí la forma en la que se corta la masa. Haciendo solo unos cortes en las "cuatro esquinas", dejando un centímetro (dependiendo del tamaño en el que las hagamos), estas eran pequeñas, de 8 x 8 cm. y solo dejé un centímetro de borde.
Ingredientes
1 plancha de Masa de Hojaldre
50 gramos de Queso mascarpone
50 gramos de Queso crema (tipo Philadelfia)
2 cucharadas de Azúcar
Azúcar glas (para espolvorear)
250 gramos de Fresas frescas
1 Huevo (para pintar las flores)
(Se pueden rellenar con un solo tipo de queso)
Preparación
Se saca el hojaldre del frigorífico para que adquiera la temperatura ambiente, sino se nos rompería.
Se divide la masa en cuadrados iguales y se cortan. Se les hace el corte tal como se ve en la imagen superior.
Cortamos unas fresas en trozos pequeños para colocar esas fresas en el centro, encima del queso, que previamente hemos mezclado con el azúcar mezclando bien los dos tipos de queso.
Doblamos las esquinas, la parte exterior del cuadrado hacia el centro y colocamos unas fresas en las cuatro esquinas y en los centros de cada bucle de masa. La fresa del centro ponerla después de hornear así quedará más roja y fresca.
Se bate el huevo y se pincela la masa para que quede brillante.
Colocamos un papel de horno y se hornean a 200 grados unos 15 minutos, os recomiendo que las vigiléis pues en nada de tiempo se podrían quemar.
Cuando se ponen a hornear toda la cocina olerá a fresas... una delicia. Veréis que olorcito tan bueno.
Se dejan enfriar y se les espolvorea un poco de azúcar glas por encima. Listas estas ricas flores tan sencillas de hacer y tan aparentes. Parecen difícil; pero nada de eso. Sobre todo merece la pena el esfuerzo por lo ricas que están.
Sed felices y probad hacer este tipo de dulces sencillos y monos.