

Mezclar la harina, la sal y la levadura instantánea. Agregar agua tibia y mezclar para combinar. Conseguir una masa suave y ligeramente pegajosa.
2-
Después de amasar la masa durante 10 minutos, tomar 1/2 de taza de aceite de oliva en la mano y untar la masa con aceite de abajo hacia arriba. Así, la masa fermentará sin secarse en el frigorífico.
3-
* Tapar el bol y dejar fermentar en el frigorífico durante 18 horas. Puedes hacer esto la noche anterior, así tu masa fermentada estará lista en la mañana.
* Al día siguiente, poner 2 cucharadas de aceite de oliva en la fuente de horno en la que vas a hornear el pan. (Las dimensiones de nuestra fuente para horno son 25x15 cm) (Si vas a utilizar una fuente para horno de cristal, engrasa la sartén con aceite de oliva y mantequilla para que no se pegue)
4-
* Después de untar un poco las manos, sacar la masa del recipiente donde se fermenta y ponerla en la fuente de horno. Sin dar forma, tapar con un paño y dejar en este bol durante 2 horas. (Este tiempo puede variar dependiendo de la temperatura del lugar donde lo pongas y la temporada)
* Después de 2 horas, verter un poco de aceite en la masa y volver a engrasarse las manos. Ahora viene la parte divertida :))
Meter los dedos en la masa para hacer agujeros y darle forma. Espolvorear sal gruesa sobre la masa.

Poner romero en los huecos que abriste y decorar la masa con los materiales que quieras. (Tomate cherry, ajo, cebolla, aceituna, tomillo, etc.)
6-
* Hornear en horno precalentado a 200 grados durante 25-30 minutos hasta que tome un color amarillo.
* Cuando lo saque del horno, verter 1-2 cucharadas de aceite de oliva sobre la focaccia. Cortar a gusto y servir tibio o frío. ¡Que aproveche!