A Norma le encanta el calor. Quizás porque, según ella, es una persona de termostato bajo. Cuando empiezan los primeros días de calor, ella un buen día despierta a la dicha de la primavera como una bendición. Este año los pájaros siguen cantando a pesar de haberse acabado el verano y Norma sigue disfrutando del calor residual de la estación que ya pasó, sigue sintiendo calor de verdad y a su cuerpo sigue entrando el júbilo de los días que amanecen amarillos y anochecen con lentitud. Días en que su perro se tira a dormir desde temprano bajo la luna y ella, no lo puede remediar, imagina, desea, sueña despierta. Crea personajes, les da vida, les regala hogares y viajes, los enamora en parques y verbenas, les hace besarse como entonces, como nunca, como quizás. Pero también hay veces que Norma necesita tomar prestado el calor de otros para no sentir frío al pensar en sus pérdidas, en sus deseos, en sus ganas de vivir como en la cresta de una ola. Así es Norma, una mujer de termostato bajo y corazón amable.
FRANGIPANE DE HIGOS Y PISTACHOS
Ingredientes:
Masa:
125 gr de mantequilla a temperatura ambiente.
65 gr de azúcar glás.
1 huevo pequeño.
Ralladura de 1/2 naranja.
185 gr de harina.
1 gr de levadura tipo royal.
Pizca de sal.
Frangipane :
Una vez frío podemos poner encima de los higos un poco de miel (para dar brillo) y ralladura de naranja.
Para elaborar esta receta y aprovechar la temporada de higos me he inspirado en el exquisito Frangipane de higos de Patty, la suya con almendras, la mía con pistachos.
Al llevar azúcar de caña la frangipane queda más oscura.