Una rica receta de temporada, clásica de la cocina catalana, por su antiguo origen. Un plato consistente, con mucho sabor y una salsa que está para mojar pan.
Su base es un buen sofrito de cebolla y ajo, también tomate, ternera cortada fina, una buena picada de almendras y avellanas tostadas, ajo, perejil, pan, vino rancio o blanco, el toque final de setas, senderuelas, gírgolas, boletus edulis e incluso champiñones.
Ingredientes para 4 a 6 pax: 1 Kg de carne de ternera llata (tapa plana) cortada fina 1/2 kg de rovellones (níscalos) 2 cebollas 1 diente de ajo picado 2 tomates maduros rallados 1 zanahoria 1 vaso de vino blanco seco o rancio Caldo de carne Harina Pimienta molida Aceite de oliva Sal
Para la picada: 2 dientes de ajos picados 10 g de almendras tostadas 10 g de avellanas tostadas 1 rebanadita de pan tostado o 2 carquinyolis Perejil
Elaboración:
Pelar y picar la cebolla y el ajo finamente. Lavar y rallar los tomates. Raspar, lavar y cortar en trocitos la zanahoria.
Limpiar los rovellones con un trapo o papel de cocina húmedo. Si son piezas grandes, cortarlas.
Salpimentar los filetes de carne y enharinar.
En una cazuela ancha (hierro colado, barro...), poner un poco de aceite a calentar, freír los filetes ligeramente por los dos lados. sacar y reservar.
En el mismo aceite de freír la carne, sofreír la cebolla hasta que esté tierna y la zanahoria. Añadir el ajo y el tomate hasta que éste evapore el agua, sazonar.
Añadir el vino, cocer cinco minutos.
Saltear los rovellones en la sartén con un poco de aceite
Incorporar a la cazuela, la carne que estaba reservada, las setas y cubrir con el caldo de carne. Cocer 30 minutos a fuego lento.
Mientras hacer la picada, picando el ajo y el perejil, añadir al mortero junto los frutos secos, el pan tostado o los carquinyolis, majar hasta conseguir una pasta, añadir un poco del caldo de la cazuela, remover y tirar la picada a la carne.
Probar y rectificar de sal y pimienta si es necesario. Cocer 10 minutos más.