
Salar los filetes, rebozarlos con harina y freír en una sartén un par de minutos por cada lado. Reservar en una cazuela aparte.
Hacer un sofrito con la cebolla y los tomates y reservar en la misma cazuela.
Añadir a la cazuela el vino blanco y cubrir todos los ingredientes con agua, añadir un poco de pimentón, nuez moscada, el bote de los champiñones con su agua, comprobar que este al punto de sal deseado y hervir a fuego lento durante 1 hora o hasta que estén tiernos los filetes y se haya consumido un poco el agua.
Bon profit!!