Galette de melocotón

La galette es una preparación de origen francés que, en la versión que hoy os presentamos, han puesto de moda en los últimos tiempos los blogs anglosajones. En esencia es un pastel plano, elaborado sobre una base de masa quebrada y relleno generalmente de fruta de temporada. Se prepara sin molde, con un plegado característico de la masa, como envolviendo el relleno, lo que le da un acabado de aspecto rústico que lo hace apetitoso y atractivo. El resultado ofrece una masa tostada y crujiente que contrasta con la jugosidad de la fruta.
Fácil, resultón y con un montón de posibilidades en el relleno: se vende solo!





Ingredientes



Para la masa quebrada

220 g de harina

1 cucharada de azúcar

1/4 de cucharadita de sal

125 g de mantequilla sin sal

4-5 cucharadas de agua helada
Para el relleno

2 melocotones de viña

zumo y ralladura de medio limón

1 cucharadita de extracto de vainilla

20 g de azúcar

4 cucharaditas de mermelada de moras silvestres
Para el acabado

4 nueces

1 huevo

azúcar muscovado

frambuesas

Preparación
La masa quebrada
Cortar la mantequilla en trocitos pequeños, dados de 1 cm de lado por ejemplo, y reservar en la nevera. Ha de estar fría a la hora de utilizarla.
Mezclar en un bol la harina tamizada, el azúcar y la sal. Colocar en el procesador y añadir la mantequilla fría. (Esta masa también se puede hacer a mano, encontrarás indicaciones en este enlace masa quebrada).
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Mezclar con las cuchillas hasta obtener una textura arenosa. Tener preparado un vaso con agua fría (un cubito de hielo ayudará a mantener la temperatura). Con la máquina en marcha, ir añadiendo el agua cucharada a cucharada, hasta que la masa ligue en una textura grumosa.
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Extender una lámina de film plástico en la superficie de trabajo y volcar la masa. Sin amasarla, ir compactándola hasta que forme una pieza uniforme. Forrarla con el papel film y guardarla en la nevera, entre 20 y 30 minutos antes de estirarla.
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El relleno
Pelar y cortar los melocotones en trozos pequeños. Colocarlos en un bol y añadir el extracto de vainilla, el zumo y la ralladura del limón y el azúcar. Mezclarlo todo bien con ayuda de una espátula o cuchara de madera. Reservar.
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Precalentar el horno a 200º.
Sacar la masa de la nevera y enharinar la superficie de trabajo. Con la ayuda de un rodillo de amasar ir estirando la masa hasta tener un círculo de unos 30 centímetros de diámetro aproximadamente y un grosor de unos 4 milímetros. Colocarla encima de un papel de horno.
Extender la mermelada de moras sobre la base de la masa dejando unos 5 centímetros de corona libres. Colocar encima los melocotones aderezados.
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Ir plegando el borde de la masa hacia el interior de manera que el relleno vaya quedando recogido.
Picar las nueces en trocitos pequeños y repartir por encima del relleno de fruta.
Batir el huevo, pintar con él la masa y espolvorear el azúcar muscovado por encima (puede ser también azúcar moreno).
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Introducir en la parte baja del horno y cocer a 200º durante 15 minutos, bajar la temperatura a 180º y hornear durante 30 minutos más. Al colocarlo en la zona baja la masa se cocerá bien y no se quemará la parte superior.
Retirar del horno y dejar enfriar en una rejilla.
Al servirlo podemos decorarlo con gelée de manzana lo que le dará un agradable brillo, o bien espolvorearlo con azúcar glass. Acabar con unas frambuesas en el centro.


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