Hola a tod@s, esta receta que os traigo a continuación me la encontré virtualmente y fue amor a primera vista. Son unas galletas-brownie, quedan tostaditas y a la vez suaves al morder, como los brownies y con un toque de sal gruesa por encima, lo cual le realza el sabor. Para no perder la costumbre, en esta casa fue un relámpago lo que duraron, un visto y no visto. Son fáciles y la mezcla es muy parecida a cuando hacemos brownie, es gruesa y llena de sabor.
Con el frío me apetece hornear y la casa huele en este caso a chocolate, un gusto para los sentidos…
No hablo más y voy con la receta…

Ingredientes:

Preparación:
Precalienta el horno a 200º y prepara dos bandejas forradas con papel de horno.
En un bol, mezcla la harina, el cacao, la levadura en polvo y la sal. Reserva. En el microondas o al baño maría pon a derretir el chocolate troceado con la mantequilla, retira del fuego y deja enfriar un poco.
Bate los huevos, los azúcares y la esencia de vainilla más o menos unos 5 minutos. Reduce la velocidad y agrega el chocolate y la mantequilla derretida, bate un poco más. Añade la mezcla de harina y sigue batiendo solo hasta unirlo todo. Con una espátula, agrega las chispas de chocolate. Debe quedar una mezcla parecida a la del brownie que es pegajosa y gruesa.
Con una cuchara ligeramente engrasada, ve formando montoncitos, dejando espacio para que crezcan, yo utilicé una manga de repostería, le abrí una boca grande con una tijera y fui poniendo una a una.
Hornea durante aproximadamente 15 minutos, hasta que la parte superior esté brillante y crujiente, deja enfriar añade la sal gruesa encima y disfruta a mas no poder!!
