Estas galletas llevan chocolate, chocolate y chocolate, vamos que son una bendición para los chocoadictos. Y para potenciar los sabores incorporan un toque de sal ahumada y pimentón ahumado picante, que quedan perfectamente integrados en el conjunto. Cuando las pruebas no te puedes comer solo una, así que si eres fan del chocolate prepara una buena cantidad. Y recodad que, consumido con moderación, el chocolate negro es beneficioso para la salud.
Ingredientes:
Preparación:
Preparar y pesar todos los ingredientes para tenerlos a punto.
Fundir el chocolate negro: trocearlo en porciones pequeñas y colocarlo en un bol. Calentarlo en el microondas poco a poco, potencias bajas y tiempos cortos hasta que funda (y no se queme!). Reservar.
Mezclar los ingredientes secos en un bol: harina, sal ahumada, pimentón, levadura y cacao en polvo, de manera que se integren bien.
En otro bol batir los huevos con la mantequilla pomada. Añadir el azúcar moreno y el extracto de vainilla y seguir batiendo hasta homogeneizar la mezcla.
Incorporar el chocolate fundido y batir para integrarlo bien.
Por último añadir la mezcla del bol de los ingredientes secos y, con ayuda de una espátula mezclar bien hasta conseguir una crema lisa. Guardar en el frigorífico para que la masa enfríe y coja consistencia.
Precalentar el horno a 180º
Colocar en un bol unas tres cucharadas de cacao en polvo.
Sacar la masa de la nevera y, con la ayuda de un cuchara de servir helado o una cuchara normal, formar las galletas. Rebozar las bolas de masa en el cacao en polvo, de manera que quede cubierta toda la superficie.
Colocarlas en una bandeja metálica sobre papel de horno.
Introducirlas en el horno y cocerlas durante 12 minutos a 180º (ajustar según vuestro horno, solo vosotr@s lo conocéis). Durante la cocción se van aplanado hasta su forma natural de galleta redonda, con un acabado un punto rústico.
Algunas galletas más para los golosos:
Macarons
Estrellitas de nueces y canela