Estas galletas son ricas, fáciles de preparar y suuuuper saludables. No llevan harinas procesadas; son a base de harina de avena y coco seco rallado; y están elaboradas con una de mis grasas preferidas, la crema de ajonjolí o tahine.

Y es que resulta que el tahine que utilizamos para hacer el hommus que está tan de moda, la crema de berenjenas o la salsa para un buen sanduche árabe con falafel; también es una excelente opción para preparar galletas, muffins o bizcochos. Es una grasa saludabe, proveniente de las semillas de ajonjolí o sésamo; tiene cuerpo y un sabor intenso.
Muchas personas son alégicas a los frutos secos y no pueden consumir mantequilla de maní o almendras, y la opción del tahine para este tipo de preparaciones es perfecta. En países como Venezuela, las también de moda, mantequillas de frutos secos, tienen un costo elevado y suelen venir en presentaciones de pocos gramos, que no son muy rendidoras. El tahine es mas económico que estas mantequillas y muchísimo mas rendidor. Además es una grasa rica en calcio, hierro, magnesio, ácido oleico y vitamina B1, B9 y E.

Estas galletas de coco y limón son además de super aromáticas, esponjosas por dentro, suaves y ligeramente crujientes por fuera. Como para llenar un tarro y tenerlo para atacar cada vez que nos provoque algo rico y dulce. (les cuento que en casa realmente duran muy poco… parece que hay unos duendes en la cocina que las desaparecen……)
Yo no se que tienen las galletas, que lo reconfortan a uno. Una taza de té ( mi bebida favorita) o café (para ustedes) y unas galletas caseras, tienen una especie de super poder, que puede eliminar en segundos cualquier trizteza, cansancio, rabieta o preocupación que podamos estar experimentando en un momento dado.
Y bueno!!! para que llenen sus tarros de estas deliciosas galletas; les dejo mas abajo los ingredientes y preparación; pero antes un pequeño collage con el paso a paso de la receta.










