No me suelen gustar demasido las galletas especiadas, pero estas están ricas ricas. Pensé que el jengibre sería complicado de encontrar pero lo vi en el primer supermercado en el que miré.
Así que espero que disfruteis con estas deliciosas galletas de sabor intenso y que se pueden tanto tomar en el desayuno, como en la merienda e incluso en un tentempié. Vamos:

Precalentamos el horno a 180ºC y preparamos las bandejas de horno. En mi caso usé bandejas de silicona para ponder sobre la bandeja del horno, pero sirve perfectamente el papael sulfatado.
En un bol grande volcamos la harina y mezclamos con el azúcar, la levadura química, el bicarbonato, el jengibre, la canela y la sal.

Con la ayuda de las manos añadimos la mantequilla a temperatura ambiente y poco a poco vamos integrándola con los ingredientes secos.
Sólo falta añadir la miel y seguir pringándonos las manos. Parece que no pero llega un momento en el que la masa se nos despega de las manos.

