Galletas de mandarina y chocolate.
¡Díselo con galletas!
Lavamos y rallamos una de las mandarinas y añadimos la ralladura a la masa. Exprimimos la otra mandarina, echamos el zumo junto con el resto de los ingredientes y mezclamos todo bien.
Tamizamos la harina y la levadura y las añadimos a la masa poco a poco. Primero podemos ir mezclando con las varillas o con una cuchara de madera pero cuando la masa empiece a ser consistente debemos pasar a las manos. Añadimos harina hast
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Pasado este tiempo, sacamos la masa pero, antes de trabajar con ella necesitamos que esté otra vez a temperatura ambiente así que la dejamos fuera unos 10 minutos más.
Precalentamos el horno a 180º.
Cuando la masa ya no esté muy fría, enharinamos una superficie lisa y con ayuda de un rodillo, la estiramos hasta que tenga poco más de medio centímetro de grosor. Vamos formando corazones con el molde de galletas y los vamos colocando con cuidado en una bandeja de horno cubierta de papel de hornear. Repetimos el proceso con la masa restante hasta agotarla. Con estas cantidades salen unas 60 galletas (unas 3 bandejas).
Horneamos durante unos 12-14 minutos o hasta que empiecen a coger un leve colorcito dorado pero ojo, no deben dorarse mucho o al enfriarse quedarán duras.
Las sacamos del horno y las dejamos enfriar en una rejilla.
Cuando hayamos horneado todas las galletas y ya estén frías, vamos a preparar la cobertura.
Troceamos el chocolate en un bol. Ponemos la nata a calentar y cuando empiece a hervir la vertemos sobre el chocolate. Revolvemos hasta que todo el chocolate esté derretido y tengamos una crema homogénea.
Una a una vamos mojando las galletas hasta la mitad en el chocolate y las vamos colocando nuevamente en la rejilla para que enfríen.
Y listo, ya tenéis una forma fácil y dulce de conquistar cualquier corazón .
¡A disfrutar!
Para conservarlas perfectamente, lo mejor es ponerlas en una caja de lata. Normalmente aguantan unos 4 o 5 días aunque ya os aseguramos ahora que las vais a terminar antes.
De todas formas, lo más importante es que las guardéis en un lugar seco porque si no se van a poner blandas.