Hacer galletas de mantequilla caseras es muy sencillo, son fáciles y rápidas de preparar y quedan riquísimas....Y si a esas galletas le añades el zumo y la ralladura de unas mandarinas, se convierten en unas galletas crujientes y muy aromáticas!!
La temporada de mandarinas es muy corta y a mi me gusta aprovecharla para consumirlas frescas como fruta, pero también para utilizarlas en diferentes recetas de cocina, dulces o saladas.
Las mandarinas me encantan (por eso le puse su nombre a mi blog), para mi es el cítrico más dulce, sabroso y aromático de todos!!
Entre las variedades de mandarinas que se suelen vender, las Clemenules son las reinas de todas ellas, hoy he utilizado para hacer estas galletas, unas de mi tierra, clemenules de Cítricos Oroplana, Naranjas de Castellón, una empresa familiar con cosecha propia.
Te puedo decir que son una delicia, me encanta esa dulzura que tienen junto al punto exacto de acidez, y además son muy fáciles de pelar.
En Castellón tenemos un clima óptimo para el cultivo de naranjas, con temperaturas templadas en invierno y cálidas en verano que proporcionan excelentes cosechas.
125g. de mantequilla.
225g. de harina.
1 huevo L.
100g. de azúcar blanquilla.
1 cucharadita de levadura química.
1 pizca de sal.
2 mandarinas de Cítricos Oroplana.
Las galletas están en su punto cuando están doraditas por los bordes, en ese momento hay que sacarlas del horno.
Yo he adornado las galletas con trocitos de mandarina caramelizada, puedes ver como se hace pinchando en Naranjas y mandarinas confitadas.
Ten en cuenta que recién sacadas del horno, son muy frágiles, por lo que no se deben manipular, espera unos 10 minutos y ya puedes pasarlas a una rejilla para que se aireen y se sequen.
Si las envuelves bonitas y las guardas en una cajita de fiesta, estas galletas pueden ser un regalo muy rico para estas navidades!!
Espero que te gusten.