Le tenía muchas ganas a esta receta por que era una manera perfecta de meter al peque mayor en la cocina y que hiciera sus pinitos en la cocina (él, que cada vez que ve a Jordi Cruz por la tele dice que de mayor quiere ser como el para usar un cuchillo que corte de verdad y poder comer chocolate...). Así que, aprovechando los estupendos moldes de silicona que me habían enviado desde Silikomart, el sábado nos pusimos manos a la obra. La base no es otra que estas deliciosas galletas de mantequilla con naranja que ví en el blog Azucar con amor y que descubrí chafardeando por la blogsfera.
Ingredientes (para las galletas):
Preparación:
Empezamos batiendo ligeramente la mantequilla con ayuda de un robot de cocina.
Añadimos el azúcar y batiremos a poca velocidad hasta conseguir una crema suave.
Añadir el huevo, la ralladura de naranja y el zumo y mezclaremos.
Añadiremos la harina y cuando veamos que el robot de cocina le cuesta integrarla, lo pasamos a la encimera y terminamos de amasar hasta que formemos una masa homogénea.
Dejaremos que repose durante dos horas en la nevera.
Hornear a 180ºC durante 10 o 12 minutos según el grosor y el tamaño de vuestra galleta.
Una vez horneadas, dejaremos que se enfríen sobre una rejilla para evitar que cojan humedad.
Mientras se enfrían nuestras galletas, deshacemos el chocolate al baño maría. No lo vamos a rebajar con leche ni nada, por que nos interesaba que el sabor fuera muy intenso para que casara perfectamente con el sabor de naranja.
Una vez esté totalmente deshecho, lo vertemos sobre el molde de silicona para hacer la medalla que irá encima de nuestras galletas y lo metemos en la nevera hasta que esté totalmente sólido.
Es importante que tanto el chocolate como las galletas estén totalmente fríos por que si no al montar se nos irá deshaciendo la medalla.
Para terminar de montar solo necesitamos un poco de chocolate fundido que nos hará de "pegamento" entre la galleta y la medalla de chocolate.
Espero que os animéis con estas deliciosas galletas!