Hace tiempo que no preparaba galletas y como mi madre compró un bote enorme de sésamo y me dio un taper entero pensé en alguna receta para emplearlo. Así que me decanté por preparar unas deliciosas galletas repletas de sabor!! Me encantan las semillas de sésamo porque son muy versátiles ya que las podemos emplear en infinidad de recetas, tanto dulces como saladas. A parte, estas pequeñas semillas tienen un aroma y un sabor delicioso y característico.
En cuanto a la preparación, hay que formar bolas con la masa que hemos preparado y las presionaremos ligeramente ya que a la hora de hornearlas veréis que se expanden bastante. Aquí os dejo la receta, que sin duda os recomiendo que la probéis. Galletas de sésamo
Tiempo total: 40 minutos Para 25 galletas
Ingredientes 125 gr de semillas de sésamo 210gr de harina 1 cucharadita de levadura en polvo 1 cucharadita de bicarbonato 1/4 cucharadita de sal 340gr de mantequilla 170gr de azúcar 2 huevos L 1 cucharadita de extracto de vainilla 1 yema de huevo L 1 cucharadita de agua
Elaboración
En un bol mezclamos la harina, la levadura, el bicarbonato y la sal. Añadimos 100gr de semillas de sésamo y mezclamos. Reservamos. Con un robot de cocina batimos la mantequilla, a temperatura ambiente, junto con el azúcar a velocidad media hasta que nos quede una mezcla suave y cremosa. Añadiremos los huevos y el extracto de vainilla y mezclaremos hasta que quede todo bien incorporado. Poco a poco iremos añadiendo los ingredientes secos y mezclaremos a velocidad baja hasta que todo este bien mezclado. Pasaremos la masa a una superficie enharinada y la amasaremos un poco hasta que se ablande. Formaremos bolitas con las manos y las iremos colocando sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Las presionaremos ligeramente y las colocaremos con bastante espacio entre ellas. Mezclaremos la yema de huevo con el agua y pintaremos la superficie de las bolitas. Esparciremos sobre ellas las semillas de sésamo que nos han sobrado y si es necesario, con la mano podemos presionar ligeramente para que estas se peguen sobre la superficie. Colocaremos la bandeja en la nevera durante 15 minutos para que se enfríen. Precalentaremos el horno a 180ºC y hornearemos las galletas durante 15-20 minutos o hasta que estén ligeramente doradas. Sacaremos del horno y las dejaremos enfriar sobre una rejilla metálica.