No hay mejor manera de empezar el día que con estas galletas digestivas! Y es que tienen todo lo que nuestro cuerpo necesita para arrancar con energía y de forma saludable. Además son muy rápidas y fáciles de hacer, y dentro de una caja de lata se conservan durante muchos días. Y lo más importante! Están buenísimas! :)
Ingredientes:
Mezclamos todos los ingredientes hasta conseguir una bola de masa dura. La envolvemos en un papel film y la metemos en la nevera durante una hora para que se vuelva aun más compacta y sea más fácil de manejar. Cogemos pequeñas porciones de masa y las moldeamos en forma de pelotitas.
Después las aplastamos hasta conseguir la forma de galleta y las ponemos sobre una bandeja previamente recubierta con papel de horno. Horneamos a 180 grados durante 20 minutos. Las sacamos y las dejamos enfriar sobre una rejilla y ya estarán listas nuestras riquísimas galletas digestivas! ;)