

El procedimiento es muy sencillo.
1. Estirar la masa entre dos papeles de hornear.
2. Con el cortador de mayor diámetro hacemos las dos partes de las galletas.
3. Con el cortador más pequeño, hacemos un agujero en el centro de la mitad de las galletas.
4. Colocamos las galletas con agujero encima de las que no están agujereadas y rellenamos con la mermelada.

5. Horneamos a 180ºC (el horno debe calentarse con antelación) entre 20 y 25 minutos, hasta que la masa empiece a dorarse.
6. Enfriamos completamente las galletas sobre una rejilla.

Os animo a prepararlas y ya me contaréis que tal. Nosotros las comimos para el cuarenta cumpleaños de mi marido, Kike. Ufff!!!también tengo pendiente de enseñaros las cositas de la fiesta.
Por ahora, si os gustan las galletas, os invito a ver la receta de unas galletas con chips de chocolate negro y blanco que están para chuparse los dedos.
Un abrazo,
Eva