Para espolvorear azúcar glas
Preparación:
Ponemos la mantequilla en un bol, batimos y le vamos añadiendo el azúcar glas , seguimos batiendo.
Incorporamos el huevo, batimos.
Añadimos la esencia de vainilla y mezclamos.
Vamos añadiendo la harina previamente tamizada y la pizca de sal, a cucharadas.
Amasamos con la manos para compactar la masa y hacer una bola, la dividimos en dos partes.
Ponemos la masa entre dos pliegos de papel de hornear y extendemos con el rodillo dejándola de un grosor de 4 mm, metemos la masa en la nevera unos 40-50 minutos para que endurezca y sea más fácil de trabajar con ella. Hacemos lo mismo con la otra mitad.
Con la masa estirada y fría, cogemos el corta-pastas, de 6 cm. y cortamos unas cuantas galletas, aprovechando el espacio al máximo.
Según vamos cortando las galletas, las colocamos en una bandeja con papel de horno.
Encendemos el horno a 180º C con la temperatura arriba y abajo, y cuando esté caliente metemos la bandeja durante 8 o 10 minutos, estarán cuando los bordes empiecen a dorarse y aunque estén algo blandas, no os preocupéis que al enfriarse endurecerán y quedarán en su punto. Ahora repetimos el mismo proceso, pero esta vez utilizamos el corta-pastas con el agujero en el centro. Luego horneamos las galletas a la misma temperatura y tiempo.
Con los recortes hacemos lo mismo: una bola, estiramos entre dos pliegos de papel de horno, nevera y recortar con los moldes. Hasta terminar con toda la masa, cuando se ponga blanda y tengamos dificultad para trabajar con ella la metemos a la nevera para que se endurezca y sea más fácil trabajar con ella.
Dejamos enfriar completamente.
Para montar las galletas, espolvorear primero las tapas superiores con el azúcar glas, y ya solo queda rellenar las bases de las galletas con la mermelada de fresa casera.
Que ricas!!!
FUENTE: "Quiero cupcakes"