Estoy aprendiendo mucho en el curso de galletas on line que estoy haciendo en Aliter Dulcia.
Tengo la sensación de que me paso la vida amasando y horneando y en casa gastamos más harina, huevos y azúcar que nunca en la vida. Por no pensar en la factura del horno, enciendiéndolo casi cada tarde desde hace dos semanas.
Pero no todo es malo, no os vayáis a pensar. Comer ricas galletas caseras recién hechas y sorprenderte cuando al cabo de una semana guardadas en la lata están igual de buenas, realmente vale la pena.
Ver a la cachorrita pequeña disfrutar con las manos en la masa y con los vídeos del curso, mucho más. Siempre podremos hacer galletas juntas cuando llegue a la adolescencia y nos tiremos los trastos a la cabeza ;)
Estas galletas, que casi parecen un pastelito pero no lo son porque son crujientes como las mejores, son mis favoritas hasta el momento. Por eso no podía dejar de tener la receta en este blog que es mi cuaderno de cocina. Por eso y en agradecimiento a Mantequera de Tineo que me mandó un lote de sus geniales mantequillas para que comprobara que con buenos ingredientes salen recetas excepcionales.
Receta de galletas vienesas
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Para la masa:
¡Prueba a comerte una cuando aún esté templada!
Si quieres aprender a hacer esta y muchas otras galletas exquisitas y pasar un rato estupendo con ello, te recomiendo hacer el curso de Aliter Dulcia. Eso sí, compra unas cuantas cajas de lata para conservarlas y busca amigos y compañeros de trabajo dispuestos a ayudarte a consumirlas porque si no, como dice el papá de los cachorritos: "este curso nos va a costar unos cuantos gramos de más".
Quien dice gramos, dice kilos... avisados estáis.
¡Feliz jueves!
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