¡Hola amigos! Estoy feliz de encontraros de nuevo por aquí. Sigo tan liada que no saco tiempo para poneros las fotos de las elaboraciones que voy haciendo. ¡Tengo un atraso tremendo! Siiiii, ya sé que me vais a decir que ya ha sido San Valentín, ¡pués claro! pero hoy, que he encontrado un hueco, aprovecho para mostraros las galletas y la tarta que hice la semana pasada para celebrar este bonito día. ¡Espero que os gusten!
¡Ah y perdonadme que no me he olvidado de vosotros! ¡Eso, jamás! Ya sabéis que sois muy importantes para mí y que os quiero.
Ingredientes:
250 gr. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente.
1 Huevo XL (de los grandes)
160 gr. de azúcar glasé (azúcar en polvo) previamente tamizada.
500 gr. de harina de repostería.
1 pizca de sal.
Esencia al gusto , podéis elegir entre: 1 cucharadita de canela en polvo, o esencia de vainilla, o esencia de almendras, o de agua de azahar, o de esencia de fresa, etc. Mi preferida es la esencia de vainilla, pero podéis probar a hacer la receta varias veces y así sabréis cual os gusta más. (Echar sólo una cucharadita del sabor que os guste)
Preparación:
Es importante que la mantequilla y el huevo estén a temperatura ambiente.
Ponemos en el bol de la amasadora, la mantequilla y el azúcar en polvo y batimos con las varillas eléctricas hasta que la mantequilla vaya cogiendo un color más claro, a esto se le llama blanquear. Cuando la mantequilla haya blanqueado añadiremos el huevo que deberá estar a temperatura ambiente y después cuando se integre, echaremos la cucharadita de esencia de vainilla, o el sabor que hayamos elegido.
Tamizamos la harina junto con la pizca de sal y la vamos añadiendo poco a poco, hasta obtener una masa compacta que se despegue de las manos. Si vemos que la masa se nos pega todavía a las manos, añadiremos un poco más de harina. Lo haremos de cucharada en cucharada, hasta que veamos que la masa ya no se nos pega.
Dividimos la masa en dos partes. Ponemos la primera parte entre dos papeles de horno y extendemos con un rodillo de forma uniforme. Hacemos lo mismo con la otra parte de la masa.
Lo colocamos en una bandeja, y lo metemos en el frigorífico. Es necesario dejar reposar la masa como mínimo una hora. Al cabo de este tiempo sacamos las bandejas de la masa y podemos cortarlas con cortapastas para dar forma a nuestras galletas. En este caso he utilizado el cortador en forma de corazón.
Vamos precalentando el horno a 180º C. Cuando esté caliente, metemos las galletas de 10 a 12 minutos. (tendréis que estar atentas a vuestro horno), o hasta que estén blanquitas pero que empiecen a dorarse por los bordes. Entonces las sacáis y las dejáis enfriar fuera en una rejilla.
Para decorarlas como he hecho yo. Amasamos fondant del color que nos guste, yo he escogido el rojo para los corazones.
Saludos
María José
Y recuerda ... ¡pon un dulce en tu vida!