Preparación:
Si has usado garbanzos secos:
La noche anterior a la preparación de la receta, ponerlos a remojo y, al día siguiente, cocerlos con sal, una hoja de laurel y agua suficiente hasta que cubra tres dedos por encima los garbanzos. Si utilizas una olla a presión, con 20 minutos, dependiendo de la calidad de los garbanzos, es suficiente. Si usas una olla normal, pueden necesitar 40 ó 45 minutos. Sácalos del caldo de cocción y ya los tienes preparados para la receta.
Si no tienes mucho tiempo, usa garbanzos ya cocidos y todo este proceso te lo ahorras.
Pon una sartén honda en el fuego, añade el aceite y, cuando esté caliente, sofríe un poco el chorizo, no demasiado para que no se quede muy duro. Retirar de la sartén y reservar en un plato.
En el aceite en el que hemos sofrito el chorizo, ponemos las dos rebanadas de pan de molde para freirlas también un poquito y que absorban parte del aceite de la sartén. Retirar.
Machacar en un mortero las dos rebanadas de pan frito, el comino, el clavo (en el caso de hacer el plato vegetariano, pondríamos ahora también el azafrán), los dientes de ajo y una pizca de sal. Una vez machacado, echamos en el mortero un poco de agua o caldo, lo removemos y lo vertemos en la sartén. Echamos los garbanzos cocidos y añadimos agua o caldo hasta cubrirlos. Cuando rompan a hervir, probamos de sal y rectificamos si es necesario. Dejar cocer, removiendo de vez en cuando para que no se pegue, aproximadamente 15 minutos y que el caldo espese un poquito. Dos minutos antes de que estén terminados, añadir las rebanadas de chorizo. Retirar del fuego y dejar reposar unos minutos.
Como ves, si usas garbanzos cocidos de bote, en 20 ó 25 minutos tienes hecho un plato de cuchara delicioso.