En los días de frío son el mejor reconstituyente. Como además contienen minerales, vitaminas y fibra, no os privéis de este sanísimo alimento.
Se pone en una cazuela dos cucharadas de aceite de oliva a calentar. Se añade el pimiento verde lavado y picado en dados y las dos cebolletas, también picadas. Se añade el diente de ajo muy picado.
Se deja que las verduras se pochen o ablanden unos minutos, con una pizca de sal, a fuego no muy alto. Mientras tanto se va lavando la sepia y cortando en trozos cuadrados.
Se añade a la cazuela de las verduras y se rehoga unos instantes.
Se añade el pimentón dulce y la cucharadita de harina, moviendo con una cuchara de madera. Se agrega la salsa de tomate y el vaso de vino blanco y se deja unos instantes hasta que se evapore el alcohol, moviendo suavemente.
Se incorporan los garbanzos escurridos del frasco y se rehogan unos instantes con la sepia y las verduras, mezclando suavemente.
Por último, se añade el agua o el caldo de pescado, se rectifica de sal y se deja que se cocine el guiso durante 20 minutos, aproximadamente.
Se deja reposar unos minutos y se sirve, calentito, con perejil fresco espolvoreado.