No hay nada como un consistente plato de cuchara para pasar el frío. Y eso es lo que os traigo hoy, un consistente guiso tradicional de la gastronomía manchega y zonas valencianas, que preparaban hace siglos los pastores manchegos, como cita El Quijote.
Actualmente hay diversas maneras de prepararlo, utilizando caza menor como perdiz, liebre o conejo, pero también en muchos casos se utiliza pollo.
Un ingrediente imprescindible para este plato es la torta manchega o torta cenceña, que se elabora sin levadura, es finita y horneada. Se desmenuza a trozos para comerse o para coger los trozos de carne. Se puede encontrar en muchos supermercados.

Las judías blancas o judiones se ponen en remojo el día anterior.
En una cazuela se pone y se sofreír vuelta y vuelta el conejo. Se retira y reserva el conejo, el aceite servirá para más adelante.
En una olla con agua fría se agregan las judías, los huesos, la ternera y la verdura, cuando rompa a hervir unos 10 minutos,se le añade el conejo y se baja el fuego, dejándolo cocer unas 2 horas.
Mientras se prepara la carne picada, haciendo unas pelotas con las especias al gusto.
Pelar, lavar y cortar las patatas a trozos.
Una vez pasado las 2 horas de la olla, añadir las patatas y las pelotas y dejar cocer 1/2 hora más.
En la cazuela que se ha frito el conejo, poner a calentar el aceite y añadir la cebolla picada, una vez pochada la cebolla se agrega la torta manchega a trocitos y se va poniendo caldo de la olla, hasta que este cocida la torta, unos 12 minutos.
Se sirve primero el gazpacho o sopa caliente y seguidamente el resto de la olla , judías, patatas, verduras y carne.