Gazpachuelo de albóndigas



El gazpachuelo de albóndigas es otra de las maneras de tomar esta típica sopa de Málaga. Es menos conocida que la versión marinera pero bastante popular en muchas familias malagueñas. Este es uno de esos platos que una vez que los pruebas se queda instalado dentro del recetario casero porque gusta mucho tanto a niños como a adultos, os lo puedo asegurar.



En este caso lo he hecho con patatas pero se pueden sustituir por un puñado de arroz. La elaboración es la misma, solo tenemos que tener en cuenta los tiempos de cocción ya que pueden variar.




Ingredientes:



1/2 Kg de carne picada de cerdo y ternera

2 dientes de ajo

Un manojito de perejil

Un pellizco de nuez moscada molida

Sal

Pimienta negra molida

Pan rallado

1/4 vaso de leche

1 huevo

2 patatas hermosas

Caldo de pollo

Harina

Aceite de oliva suave 

Mayonesa casera

1 limón





Comenzamos haciendo las albóndigas. Para ello colocamos en un recipiente amplio de cocina la carne picada, el huevo, la leche, los dientes de ajo y el perejil finamente picados, la nuez moscada, sal y pimenta. Agregamos el pan rallado y mezclamos bien todo el conjunto. 





Mientras preparamos las albóndigas ponemos a cocer las patatas peladas y casqueadas en el caldo de pollo.





Formamos nuestras albóndigas. Es interesante que las hagamos pequeñitas de tamaño de bocado para que sea más agradable degustar este plato.



Las pasamos por harina.





Freímos las albóndigas en aceite de oliva suave y las apartamos.





Cuando las patatas estén casi a punto incorporamos las albóndigas a la cazuela y dejamos hervir unos minutos a fuego suave.





Hacemos una mayonesa casera y sin dejar de mover con el cucharón, con sumo cuidado vamos añadiendo poco a poco parte del caldo de haber cocido las patatas. Es importante hacerlo poco a poco para que no se nos corte. 





Cuando tengamos una buena cantidad, es el momento de integrarlo en la cazuela. Insisto en que lo hagamos poco a poco y sin dejar de mover para que salga perfecto.





Probamos para rectificar de sal en caso necesario y servimos caliente añadiéndole un buen "chorreón" de zumo de limón.