Gelatina de cerezas negras, arándanos y queso philadelphia
Como os gustó mucho la receta de la gelatina de "Tres leches y melocotón", que publiqué hace un par de semanas, esta semana os traigo otra receta de gelatina. Os traigo la receta de una de mis gelatinas favoritas, de cerezas negras, arándanos y queso Philadelphia.
Ya sabemos que el queso y las cerezas o los arándanos, funcionan muy bien, por ejemplo en una tarta de queso, en unos cupcakes o helados, y os puedo asegurar de que en gelatinas también. La acidez de estas frutas combina muy bien con el queso Philadelphia, y la fusión de sabores es maravillosa.
Las cerezas son una de las frutas que más me gustan. Hace unos años se me ocurrió preparar una gelatina solo de cerezas, me gustó mucho el resultado pero quise experimentar un poco más con la fruta, así que modifiqué la receta y le añadí una parte de arándanos, para aportarle una nota más aromática todavía, una nota a fruta del bosque, que combina de maravilla con las cerezas y ¡oye que delicia! Luego se me ocurrió fusionarla con la gelatina de queso y ¡que espectáculo! Me gustó tanto que me anoté la receta y ahora la suelo hacer siempre en época de cerezas, sobre todo cuando quiero sorprender con el postre.
Es una delicia de receta os lo aseguro. He llevado esta gelatina en comidas y reuniones de amigos. Hasta las personas que me han dicho que no les gusta la gelatina, después de ver su aspecto se han animado a probarla y han quedado sorprendidos con su sabor, incluso han repetido.
Por la cantidad de gelatina que lleva queda una gelatina suave, ideal para comerla nada más sacarla de la nevera. Eso sí, no es para ponerla en una mesa dulce y que esté horas puesta, sobre todo si hace calor, porque en este caso se irá ablandando (no sé si sabéis, pero la gelatina con la calor se vuelve blanda y si se calienta al fuego, vuelve en estado líquido). A temperatura ambiente cuanto más suave es la gelatina (como en este caso), más rápido se vuelve blanda. Así que si queréis preparar esta receta o esta gelatina, para una mesa dulce, os recomiendo prepararla con algo más de gelatina en polvo, para que esté más consistente y aguante varias horas fuera de la nevera.
Para elaborar la gelatina de queso como podéis ver, uso exclusivamente queso Philadelphia. Puede que suene un poco egoísta esto de darle exclusividad a esta marca de queso en la receta, pero aunque se puede preparar con cualquier queso cremoso, para mi gusto el aroma y la textura que le aporta el queso Philadelphia no se la aporta ningún otro queso. Vosotros por supuesto podéis usar el qué más os guste. A la gelatina de queso le añado también vainilla y queda una gelatina de un sabor riquísimo, y una textura aterciopelada y muy cremosa.
Espero que os guste, es otra receta fresquita ideal para el verano y muy, muy fácil de hacer.
Ahora que todavía tenemos cerezas en los mercados y los arándanos se pueden ver casi en todos los supermercados, aprovechar para hacer esta receta y probar esta ricura de gelatina. Os recomiendo que utilicéis unas cerezas negras, de aquellas de color oscuro muy carnosas y sabrosas, de esas cuando te manchas la ropa se te queda una mancha lila casi negra, ya sabéis de cuál os digo, estas son la mejor variedad de cerezas para hacer esta receta. Animaros a prepararla y luego me contáis que os a parecido.
Utensilios necesarios:
Colador, minipimer, báscula de alimentos, jarra mediadora y molde de 2 litros y medio de capacidad.
En ocasiones suelo servir esta delicia acompañada de coulis de cerezas y arándanos, como si fuera una salsa, que le aporta frescura y un toque muy pronunciado a la fruta protagonista en esta receta. Para ello preparo un poco más de coulis, tal y como indica la receta, y lo guardo en una salsera hasta el momento de servir.
La semana que viene vengo con una receta muy especial !!!