Gelatina de vainilla con base de chocolate

Buenos días!!! Aquí madrugando y con mucha alegría porque ya se empieza a notar el buen tiempo! Ya va quedando menos para el veranito! Amanecemos con buena temperatura y eso anima a prepararse y salir de casa! Así que antes de salir a trabajar os comparto una receta fresquita que preparé ayer y que ha triunfado.



Vainilla y chocolate son mis sabores preferidos y seguro que también de muchos de vosotros, así que un postre que combine esos dos sabores tiene que estar delicioso! En verano me muero por un helado de vainilla y chocolate, así que ha sido probar esta gelatina y me he enamorado. Podéis hacerla en moldes individuales para tener guardados como postre para después de comer o para la merienda de los niños. Ya sabéis que la gelatina tiene muchas propiedades y hecha en casa, mejor que mejor!





Ingredientes (para un molde de 2 litros)

1 lata de leche condensada (370 gr)

1 lata de leche evaporada (400gr)

1 litro de leche entera

2 cdas de extracto de vainilla (con color, no transparente)

50 gr de gelatina neutra (grenetina)

2 cdtas de canela en polvo

45 gramos de cacao en polvo

1 taza de agua

Preparación

Comenzamos hidratando la mitad de la gelatina en media taza de agua y reservamos.

En un cazo, calentamos juntas, la mitad de la leche condensada, de la leche evaporada y de la leche entera. Si os gustan las preparaciones muy dulces, podéis añadir una o dos cucharadas de azúcar, aunque yo no le he puesto, al ser lo suficientemente dulce la leche condensada.

Añadimos el extracto de vainilla y la canela en polvo.

Antes que empiece a hervir, vamos a añadir nuestra gelatina disuelta sin dejar de remover.

Continuamos mezclando hasta que la gelatina se haya disuelto y la mezcla rompa a hervir.

Retiramos del fuego y dejamos enfriar.

Mientras tanto, vamos a engrasar el molde que vamos a utilizar. Cuando la gelatina de vainilla haya templado, la vertemos en el molde y refrigeramos durante dos horas aproximadamente.

Ahora toca el turno de la gelatina de chocolate. En mi opinión, es la más deliciosa, la primera vez que la prueba y me ha parecido increíble. Aunque todo sea dicho, yo soy chocoadicta.

Vamos a tomar el resto de las leches: evaporada, condensada y leche entera y las llevamos al fuego.

Disolvemos la otra mitad de la gelatina neutra en media taza de agua y la volcamos sobre la mezcla de las tres leches cuando ya esté muy caliente.

Sin dejar de remover, añadimos el cacao previamente tamizado y mezclamos hasta que rompa a hervir.

Dejamos enfriar. Cuando la gelatina de chocolate se haya atemperado, la vertemos cuidadosamente sobre la gelatina de vainilla y dejamos refrigerar nuevamente durante unas 2 horas.

Cuando vayamos a servir, un truco infalible, a la hora de desmoldar, es humedecernos las yemas de los dedos y presionar ligeramente la gelatina, de manera que se vaya desprendiendo de las paredes del molde. Damos la vuelta sobre un plato o bandeja y listo!



Sólo queda disfrutarlo!



Ya me contaréis