Para 10 gofres

Tiempo de preparación: 1 hora
Qué ricos unos Gofres belgas recién hechos. Para preparar gofres necesitas una gofrera, pero merece la pena esa pequeña inversión porque son muy socorridos para desayunos y meriendas. Más aún si tienes niños en casa. Puedes ponerles encima dulce o salado que de las dos formas quedan riquísimos. Lo bueno de hacer bollería en casa es que no dejas de renunciar a ella, pero sabes qué ingredientes lleva y es más sana.
1. Disuelve la levadura en el vaso de leche.
2. Prepara la masa. En un bol, mezcla la harina con la sal. Mezcla bien y deja un hueco en el centro. Añade los huevos, la vainilla y la levadura disuelta en leche anterior. Mezcla hasta que no veas nada de harina seca. Tapa y reposa durante 30 minutos.
3. Pasado el tiempo, añade la mantequilla en trocitos y el azúcar. Amasa hasta integrar todos los ingredientes. Queda una masa muy blandita.
4. Calienta la gofrera y píntala con un poco de mantequilla. Coloca dos cucharadas de masa en el centro en cada hueco y cierra (ella sola se extenderá). Cocina 6 minutos o hasta que estén dorados. Retira a una rejilla para que se enfríen a la vez que se mantienen crujientes.
Los gofres originales llevan suero de mantequilla y azúcar perlado pero te he dejado en los ingredientes los sustitutos que seguro que tienes en casa.
En el caso de que no quieras hacer todos los gofres a la vez, puedes dejar la masa preparada en la nevera.
Puedes comerlos así, recién hechos y calentitos o añadirles unas frutas, azúcar glas, chocolate, nata, helado, etc. El acompañamiento lo dejo a tu elección.
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