¿Os gustan los gofres?. A nosotros nos encantan, sobre todo a mi hija pequeña, sí por ella fuera, se tomaría un gofre con chocolate todos los días. Tengo que confesar que a mi me encantan también, pero los que solemos tomar fuera me resultan demasiado pesados y casi nunca puedo terminarlos.
Esta versión que os propongo no tiene nada que ver con los gofres que todos conocemos, los de los puestecillos de Navidad o de la Feria, o los que has podido tomar sí has estado en Bélgica. No llevan azúcar perlado como los originales, y el sabor tampoco es el mismo. Pero os puedo decir que están muy ricos, con el punto justo de dulzor, no necesitan nada , simplemente un poco de azúcar glas o incluso se pueden tomar tal cual.
Están divinos, crujientes por fuera y esponjosos por dentro. Y con las pepitas de chocolate que le van genial. Totalmente irresistibles. Además están ricos tanto recién hechos como fríos. No hay excusa para prepararlos....
Precalentar el horno a 180º, calor arriba y abajo.
Mezclar la vainilla con el yogur líquido. Reservar.
Tamizar la harina con la levadura, el bicarbonato y la sal. Reservar.
Separar las claras de las yemas.
En un bol grande batir la mantequilla con el azúcar. Sí tienes un robot de cocina ayudate de él, uyo he usado la K-Mix.
Agregar las yemas y mezclar.
Incorporar el yogur líquido.Mezclar.
Agregar la harina que teníamos reservada y mezclar con la ayuda de una espátula de silicona, no batir en exceso.
Agregar los chips de chocolate.
Batir las claras a punto de nieve y agregar a la mezcla anterior con movimientos envolventes y con la ayuda de una espátula de silicona
Verter la mezcla en el molde e introducir en la zona central del horno durante 20 minutos.
Sacar del horno y dejar reposar dentro del molde durante 3 minutos.
Mientras preparar la bandeja del horno con papel de hornear. Desmoldar los gofres y colocar con los cuadraditos hacia arriba en la bandeja del horno. Introducir de nuevo durante 5 minutos más para que se dore la superficie y terminen de hornearse, esta vez colocar la bandeja un poco más arriba de la mitad del horno.
Sacar y dejar que enfríen sobre una rejilla. Espolvorear de azúcar glas