Hoy quiero compartir con vosotros mi receta de guacamole. Es una receta lo más fiel a la receta tradicional mexicana, pero digo mi receta porque el guacamole es algo muy particular de cada uno. Con más o menos cebolla, limón, tomate, con o sin picante… Pero siempre hay un denominador común: el auténtico protagonista del guacamole es el aguacate. Aguacates bien maduros, que al chafarlos con el tenedor quede una textura cremosa. Y es que amo la cocina mexicana.
Llevaba mucho tiempo queriendo compartir con vosotros mi receta de aguacate mexicano. Porque me sale buenísimo jeje y porque cuando voy a cenar a casa de amigos, suelo llevarlo porque a todo el mundo le encanta mojar. Y es que el aguacate es ideal para compartir en aperitivos con amigos y en esas cenitas de verano en las terrazas con los colegas o la familia.
¿Cómo saber si un aguacate está maduro para nuestro guacamole?
Como decía, el auténtico protagonista es el aguacate. Pero debe estar bien maduro. Un truquito cuando vayamos a comprarlos es quitarles el rabito y ver el color del hueco que queda:

Un buen guacamole lleva aguacates, tomate en cuadritos, un poco de cebolla o cebolleta, perejil o cilantro fresco y zumo de limón (o lima) para que no se oxide el aguacate. Además yo le añado un punto picantón con unas cuantas rodajitas de jalapeños en vinagre cortaditos en trozos pequeños, y un poquito de salsa tabasco. Sal al gusto, y yo también le añado un poquito de aceite de oliva virgen extra para darle ya el toque definitivo y obtener un guacamole insuperable. Yo en esta receta os doy unas proporciones que para mi son ideales, pero como os he dicho, cada guacamole es un mundo, y podéis añadir más o menos limón, para darle un toque más ácido si os gusta, perejil o cilantro, o más o menos cebolla o cebolleta, etc.
La cocina tradicional mexicana nos advierte de no triturar en la batidora los ingredientes del guacamole, porque no queremos hacer una papilla de aguacate. Mejor cortar todo en trocitos pequeños y luego machacaros con el tenedor o en el mortero. Pero yo lo que hago es ponerlo todo en la trituradora y darle un golpe de 3 segundos, lo suficiente como para que se destrozen y se mezclen, pero que mantenga la textura de tropezones característica del guacamole perfecto.
Podéis servir el guacamole con tomatito en cuadrados por encima, con perejil o cilantro fresco. Lo más habitual es servirlo con totopos ( doritos o nachos, como los llamamos nosotros en España), aunque no es fácil encontrarlos sin lactosa. Yo lo que hago muchas veces es coger tortillas de trigo para burritos mexicanos, asarlas unos segundos a fuego fuerte en la sartén, y cortarlas en triángulos a modo de totopo o nacho, para mojar – o dipear – en la salsa de guacamole. Tal y como hicimos en nuestro hummus de aguacate.
Pero lo que sí está claro es que es el entrante pefecto para el aperitivo, y el aperitivo es la hora de BitterKas, una bebida que ha pasado de generación en generación, desde 1966, hasta que te guste Elaborada con 21 extractos naturales de plantas le dan ese toque amargo tan característico que hacen del BitterKas una bebida especial. Podemos tomarlo tal cual, con hielo, una rodajita de naranja y una aceitunita. O bien con alcohol, con vermut, ron o vodka. Y con nuestro guacamole casa perfectamente

Guacamole
2016-06-21 13:54:34

Serves 3
Receta mexicana tradicional del guacamole con toque picantón, ideal para dipear con nachos entre amigos en el aperitivo.
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