
El guacamole es una salsa popular mexicana. Su origen se remonta a la civilización azteca. O sea que los que la han descubierto ahora y se han puesto como unos locos a moler aguacates, no hacen otra cosa que lo que ya se ha estado haciendo en el continente americano desde la época prehispánica. En su origen el guacamole constaba de tres ingredientes: aguacates, jitomates (nuestros tomates) y chiles, de los que existen más de 64 variedades a cual más picante. Con la llegada de los españoles al continente americano al guacamole se le añadió cebolla, sal, cilantro o zumo de limón. Como cada maestrillo tiene su librillo la salsa de aguacate de ahora puede tener muchas variantes. Suele acompañarse de nachos o tortitas de maíz.