Pelamos y le quitamos las pipas a la calabaza. Le ponemos las especias que más nos gusten (pimienta, hierbas provenzales, orégano, romero...) Salamos, y le añadimos 3 o 4 ajos partidos sin pelar y un buen chorro de aceite. Movemos bien con las manos para que se quede todo bien repartido, y horneamos a 180º durante una media hora.