Ayer hice para comer este guiso de alubias blancas y estaba tan bueno… que no he podido evitar el pasarme por aquí para compartir con vosotr@s la receta
La verdad es que la receta fué saliendo sobre la marcha: ¿y si le pongo ésto? ¿y si ahora hago aquello?¿y si le añado un poquitín de…? y así, así fué fluyendo y saliendo un plato exquisito.
Es una receta sencilla, llena de verduras y que apetece un montón ahora que estamos ya en otoño y el tiempo empieza ya a refrescar.
Además, os cuento un pequeño truco que he descubierto y que le va de categoría a la receta. Bueno, a ésta y a cualquier otro guiso que queramos espesar un poquito el caldo
INGREDIENTES
180 gr de alubias blancas (previamente remojadas mínimo 8 horas)
1 ajo
1 cebolla
2 zanahorias
1/2 pimiento rojo
5 champiñones
unos ramilletes de brócoli y el tronco del brócoli
1 patata
1 cucharadita de pimentón de la Vera
1 cucharada sopera de frito de tomate ( mejor si es casero)
Para la vinagreta:
1 ajo
hojas de perejil
un poco de ralladura de limón
aceite de oliva extra virgen
ELABORACIÓN
Laminar el ajo y cortar bien pequeñito la cebolla, las zanahorias y el pimiento rojo. Sofreír primero el ajo, luego la cebolla, la zanahoria y el pimiento rojo. Este paso es importante para conseguir darle mucho sabor al guiso. Las verduras deben tener ese punto caramelizado doradito.
Añadir el pimentón de la Vera, remover y añadir 5 vasos de agua. Este paso debe hacerse rápido para que el pimentón no se queme.
Triturarlo todo bien.
Añadir las alubias, el champiñón laminado, el tronco del brócoli pelado y cortado a cuadraditos y la cucharada de frito de tomate. Salpimentar, cerrar la olla a presión y cocer unos 20 minutos.
Abrir la olla (rectificar de sal si fuese necesario) y añadir los ramilletes de brócoli cortados y ojo al truco… añadir la patata pelada y rallada por los agujeros más grandes del rallador. De esta manera se cocerá más rápido y espesará un poco el guiso. Cerrar de nuevo la olla y cocer entre 5 y 10 minutos más.
Poner el perejil, el ajo y un poco de ralladura de limón (sin pasarse) en el mortero y picarlo todo bien.
Añadir un chorrito de aceite de oliva virgen extra y remover.
Servir el guiso con un poco de vinagreta por encima.
Un plato de cuchara con un toque refrescante muy bueno. Ideal para esta temporada