
La primavera trae consigo deliciosas habas estofadas a la catalana, una de las más famosas recetas de Cataluña.
Las habas son excelentes cuando se recogen del huerto, se sacan de las vainas y se guisan.
Las habas son legumbres muy nutritivas y tienen una pulpa suave y muy apetecible.
El fruto, que consiste en una legumbre de longitud variable (hasta 30 cm en algunas circunstancias) con 4 a 10 semillas en su interior, se produce tras la fecundación.
Cuando están completamente maduras, estas semillas son de color verde amarillento y varían en color de claro a oscuro, dependiendo del tipo.
Entre sus propiedades destacamos:
Entre las distintas variedades encontramos la Granadina, la Agua dulce, la Mahón blanca y morada y la Muchamiel.
Para esta receta de habas a la catalana yo he escogido la variedad semi tardía Agua dulce, también llamada Sevillana.
Como se ha visto, los beneficios de las habas son numerosos, por lo que no es de extrañar que existan recetas toponímicas en muchos lugares de España: a la catalana, a la salmantina, a la de San Benito (La Rioja), a la granadina o a la asturiana.
Las habas son una legumbre para comer cruda o cocinada.
Yo nunca las he consumido crudas, pero las he comido muchas veces y puedo dar fe de que están deliciosas.
También es una receta sin gluten; sólo hay que asegurarse de que los embutidos que se compran son sin gluten. Esto actualmente no es un problema porque la mayoría de ellos ya están etiquetados como sin gluten.
Las habas están disponibles en su vaina o peladas en prácticamente todas las fruterías cuando son de temporada.
A mí me gusta pelarlas en casa, y en este vídeo demuestro cómo hacerlo.
En mi canal de YouTube podrás ver la video receta de habas guisadas a la catalana, ¡prepara la cuchara! Y no olvides suscribirte si te gustan mis platos.
Acompaña estas ricas faves a la catalana con un postre de la misma tierra, crema catalana sin gluten.
¡Buen provecho!
Veamos los pasos para preparar este delicioso plato de cuchara
Paso 1 Empieza pelando las habas haciendo presión con los dedos gordos sobre el punto donde notemos que está dentro de la vaina. Apretamos hasta que la vaina se rompe y cuidado porque, a menudo sale la haba disparada. Repite la misma operación hasta vaciar la vaina y luego a por otra. Es un poco entretenido pero están buenísimas y, en mi caso, me transporta a mi infancia cuando mi hermana y yo ayudábamos a mi madre, en la cocina a pelar habas o guisantes. Para saber la cantidad que necesitamos tenemos que contar 1 kilo de habas por persona si son sin pelar.