Cada vez falta menos para Halloween. Aunque son costumbres relativamente recientes en nuestra cultura, están entrando con fuerza. A los niños les encanta y ya se celebra en numerosos colegios de toda la geografía. Cuando yo era niña recuerdo en una ocasión que unos vecinos, un poco mayores que yo pusieron una calabaza ahuecada y con velas en mi puerta, vivíamos en un barrio, casi un pueblo, al lado de una ciudad más grande. Mi casa es una casa adosada a otra, una casa de toda la vida, en ella ya nació mi tatarabuelo. En el pueblo nos conocíamos todos y estos chicos estuvieron trabajando horas para ahuecar la calabaza y darle la típica forma de cara. Mes fascinaba y hoy en día esos recuerdos viven en mi con mucho cariño.
Os pongo una receta de galletas y unas fotos de una tarta que hice el año pasado en compañia de mi amiga Digny, del blog Endulza2, y también de unos cupcakes.
Ojalá les parezca interesante y de utilidad, además de ayudarlos con las ideas para las darle un toque decorativo a sus dulces.
GALLETAS DE MANTEQUILLA
250 gr. de mantequilla
180 gr. de azúcar
1 huevo
Ralladura de mandarina
Pellizco de sal
2 c/c de levadurina
440 gr. de harina
ELABORACIÓN:
Ponemos en un bol la mantequilla y el azúcar. Batimos a una velocidad alta, hasta que veamos blanquear la mezcla. Añadimos el huevo y la ralladura de mandarina y por último ponemos la harina, tamizada y la levadurina.
La harina vamos poniéndola poco a poco. Amasamos bien los ingredientes hasta que tengan una textura homogénea.
Dejamos reposar 10 minutos, en la nevera.
Estiramos, procurando dejarlas del mismo grosor, para que a la hora de hornear, no se quemen unas antes que otras.
Cortamos con un vaso, o un molde cortador y colocamos sobre papel de hornear. Debemos procurar no deformarlas, a la hora de colocarlas en la fuente de horno.
Tendremos el horno previamente caliente a 180º y horneamos hasta que comienzan a tomar un color dorado claro.
Las sacamos del horno y antes de retirarlas de la bandeja, las dejamos enfriar 5 minutos. Cuando están calientes se rompen con facilidad.
Podemos conservarlas en un recipiente, cerrado hermético, durante, al menos 2 semanas.
Ya podemos decorarlas a nuestro gusto.