
Me encantan las ferias de verano, llenas de artesanía, objetos antiguos y no tan antiguos, con sus puestos de especias de color tentador y que solo olerlas hace que las desee todas...
La cúrcuma fue una de las últimas que adquirí. Su olor, sabor y color en combinación con la carne de pollo hacen de esta hamburguesa una delicia en todos los sentidos.
Es un buen plan para el fin de semana que se avecina, ¿no crees?
PREPARACIÓN:
La preparación de los panecillos la podéis ver aquí. Si los tenéis congelados de otra ocasión como estos míos, no olvidéis sacarlos unas horas antes de comer.
En un bol amplio ponemos el pollo picado con la manzana verde rallada, la cúrcuma, ajo en polvo, orégano, jengibre y un toque de sal y pimienta. Mezclamos hasta que esté bien integrado, formamos dos bolas y las aplastamos para darles forma de hamburguesas.
En una plancha o sartén untada en aceite hacemos nuestras hamburguesas.
Abrimos los panecillos, ponemos lechuga, la hamburguesa, queso cheddar, cebolla frita y nos la zampamos!!!
Está tan rica que no necesita salsa, pero si no queréis prescindir de ella, serviros al gusto!
