
La entrada que traigo hoy, como habréis podido adivinar por las fotos, es completita.
En mi afán por hacer hamburguesas de “cosas” que no sean carne de ternera o cerdo, me he lanzado a intentar reproducir una que comí en un bar de Sahagún hace pocas semanas, mientras estábamos haciendo uno de nuestros enésimos Caminos de Santiago. El peregrino tiene que llevar una alimentación adecuada… no estoy siendo irónica, lo pienso de verdad a pesar de los platos combinados de fritanga+patatas que te suelen servir en muchos sitios como “menú del peregrino” al módico precio de 10€. Esto daría para un tema aparte, así que no me meteré más en este jardín. Cuando te alejas de “menús del peregrino” y entras a saborear comidas “no-peregrinas”, te encuentras sorpresas que el estómago agradece muchísimo tras un largo día de caminata.
Como decía al principio, una de estas sorpresas fue en Sahagún. Allí hicimos noche y antes de acostarnos salimos a ver qué sitio encontrábamos que nos dieran de cenar a las 19h. (esta es otra de las características del peregrino, que a las 20.30h. se duerme por los rincones y por lo tanto cena a horarios raros). Nos metimos en un restaurante del cual no recuerdo el nombre en el Restaurante Luis (¡lo que me ha costado encontrar el sitio a base de Google street view!) y allí me pedí algo que me encantó. Una hamburguesa de sepia que ellos me sirvieron con unas patatitas paja y que estaba buenísima. Nada de huevo+chorizo+patatas fritas
Me lo apunté en mi libretita del viaje para intentar reproducirla al llegar a casa. Y eso he hecho, aunque no del todo, sobre todo porque no tengo su receta y aparte, porque cambié una especie de salsa tampico que pusieron en la hamburguesa por algo mucho más sencillo y más ligero.
Esta entrada es un 2 por 1, ya que haremos por un lado las hamburguesas y por el otro los panecillos, que los podéis usar para cualquier otro tipo de hamburguesa (o hasta para coméroslo a palo seco, que se han dado casos ). La receta de los panecillos la saqué de un blog desconocido para mi que se llama La flor del calabacín. Aseguran que son los mejores panecillos para hamburguesa. De momento, de todos los que he probado hasta ahora, puedo darles la razón. Mi receta tiene una ligera variación en cuanto al tipo de harina y de leche, pero tal como los hice quedan super esponjosos.
Hamburguesas de sepia con panecillos caseros
Para los panecillos de hamburguesa (7 unidades):
He cambiado los tipos de harina de la receta original. A mi me va muy bien la harina panadera del Amasadero para panes no enriquecidos pero a esta receta, por tener una pequeña proporción de grasa, pensé en cambiarle un porcentaje por harina de fuerza. En la lista de ingredientes hay los enlaces a las dos harinas que uso yo y que me dieron muy buen resultado.
Para las hamburguesas de sepia (6 unidades):
Para la próxima vez tengo pensado algún cambio. Por ejemplo, en lugar de pasar por la trituradora la sepia, la cortaré muy pequeña. Al triturarla queda una masa muy parecida a un puré que cuesta un poco de trabajar porque se pega. Al estar picada muy fina no debería pasar. Si alguien se anima a hacerlo de esta manera y contarlo, yo encantada. Si no, ya actualizaré por aquí con el resultado
Además las hamburguesas se pueden congelar (y me da la sensación de que los panecillos también). Siendo así, preparar una comida o una cena de campeonato puede ser tan rápido como sacarlos del congelador, calentar en una sartén y listo.
El mundo de las hamburguesas está tan infravalorado y sin embargo hay tantas y tan buenas recetas por ahí! Habrá que hacer más inventos de estos
Ver imagen