De viaje por Nepal, la Lonely Planet recomendaba un restaurante en Pokara donde ir a desayunar patatas con hachís, lo cual llamo mucho mi atención… Nepal es uno de los mayores productores de esta droga pero de ahí a servirla con patatas! El caso es, que en la mayoría de restaurantes para desayunar servían hash de patatas (hash browns) con huevos y tostadas, y el traductor de dicha guía decidió traducir la palabra hash por hachís cuando en realidad el plato hace referencia a una forma de freír la patata que no utiliza casi aceite… El enredo me resulto siempre muy curioso y con el tiempo, lo he incorporado a mi anecdotario de viajes… Hoy, con unas patatas medio muertas y una lata de chipotle en la despensa que llevo tiempo queriendo usar, he encontrado esta receta de hash de patatas. Y tengo que remarcar, que las patatas quedan perfectas con sólo dos cucharas de aceite. El plato es ideal como brunch de fin de semana acompañado con unos huevos.
INGREDIENTES (para 2 personas)
2 cucharas de aceite de oliva
4 patatas medianas, 2 por persona
Una pizca de sal
1 cebolla pequeña finamente picada
1 puñado de champiñones laminados
1 taza de soja texturizada
1/4 taza de cilantro
1 cucharilla de orégano
1 cucharilla rasa de curry
2 chipotles en adobo sin sus semillas, finamente picados
Zumo de media lima
Aguacate para acompañar
RECETA
Pon la soja texturizada en un cuenco con agua.
Calienta una sartén a fuego medio-alto y añade una cuchara de aceite. Cocina las patatas en el aceite con la sal, durante 10 minutos, tapando la sartén y removiendo de vez en cuando. Pasado este tiempo las patatas deben estar firmes y doradas por algunos lados.
Añade la cebolla junto con el aceite restante y cocina unos 5 minutos, removiendo frecuentemente, hasta que las cebollas se ablanden.
Incorpora los champiñones, la soja, el cilantro, el orégano y el curry, y saltea un par de minutos.
Añade los chipotles y mezcla adecuadamente para integrar los sabores.
Apaga el fuego y exprime el jugo de lima. Acompaña con un aguacate cortado.