Estoy desarrollando una especie de adicción por los aguacates. Me encantan. Mucho. Demasiado. Últimamente los como con todo siempre que los haya: desayuno, comida, merienda, cena (y porque no hay más comidas). Con tostadas, en batidos, con pimienta y sal o en ensaladas...
En serio, me esta dando el mismo síndrome que a Rosi de Suggr and some salt, Los que ya la conocéis y seguís por facebook estáis al tanto de su faceta aguacatanera, aguacatenca y aguacatil por esta maravillosa fruta.
Es que ¿qué puede haber más maravilloso en la tierra? Una fruta que sabe a verdura y que tiene la textura de la mantequilla... Por lo menos es un vicio sano.
Pues dándome por probar y probar se me ocurrió hacer esto. ¡¡¡HELADACO!!! ¡¡¡DE AGUACATE!! Ni mi padre reconoció el sabor cuando lo probó y mira que era potente...
Otro de esos que choca como elhelado de albahaca pero que termina generando una necesidad de clavar la cuchara más y más veces hasta que choca contra la base del tupper.
Ingredientes: 2 aguacates maduros 400 ml. de nata 35% M.G 250 ml. leche entera 40 gr. de leche en polvo 75 gr. de azúcar (o 40 gr. de azúcar y 35 gr. de azúcar invertido) 1 cda. de miel (opcional)* 1 pizca de sal 1 limón
*Es anticongelante y ayuda a que se formen menos cristales de agua
Preparación: Mezclar nata y leche entera. Disolver la leche en polvo y la miel con una parte de la leche para no formar grumos y luego incorporarla al resto de nata y leche. Mezclar con el azúcar. Llevar a ebullición y apagar. Mientras triturar los aguacates con el zumo del limón y la sal.
Mezclar el aguacate con los líquidos y dejar templar en un bol o molde apto para congelar. Meterlo en el congelador durante 1 hora. Romper los cristales con un tenedor y dejar otra hora. Repetir la operación dos veces más hasta que esté completamente helado. Sacar del congelador 15 minutos antes de servir y listo!! Un placer inmenso... Que aprofiti!