
Todo aquel al que alguna vez en su vida se le haya caído su preciadísima bola de helado sabrá el sentimiento de extrema decepción, abandono, pena y rabia que el señor, aún incrédulo y sosteniendo un cucurucho fantasma en su mano derecha, esta tratando de asimilar.
No es el único. Es más, parece que aquello de "gaviota, como tú de idiota" necesita una buena revisión ya que todo apunta a que Juan Salvador no era el único en su especie en querer ampliar sus horizontes y disfrutar de la buena vida. Las gaviotas de la costa británica son prueba de ello ya que han demostrado tener un paladar de lo más selecto y un notable don para la usurpación de bienes ajenos. Miles de helados, patatas fritas y sanwiches han sido robados por estas aves que comienzan ya a parecer menos anecdóticas y divertidas y a enervar a locales y veraneantes por igual. 
Sin duda, es un gesto muy feo privar a alguien de su helado en mitad del banquete pero nadie mejor que un humano podría compreder las razones que impulsan a las aves a semejante descaro. ¿Cómo podríamos culparlas por no poder resistirse a un encantar helado frío, dulce y cremoso en mitad del verano si nosotros no podemos?.
Gracias a Dios, nosotros no tenemos que robárselo a nadie. Y gracias al diablo hacerlo en casa es bastante sencillo. Esta receta que comparto no es la más fácil que he hecho hasta ahora, pero sí la más clásica. Se elabora creando una base de crema inglesa arómatizada que se deja reposar una noche en la nevera. La he adaptado de el interesantismo post para hacer helados de Miriam de "El invitado de invierno" que a su vez la saco del libro "The science of ice cream" de Chris Clarke.
El resultado es un delicioso helado de avellana que no tiene nada que envidiar al de muchas heladerias. El sabor a avellana es inconfundible y la cremosidad del helado es máxima. Pensad también que si no os gusta la avellana especialmente podéis sustituirla por otro fruto seco u otro sabor utilizando lo misma base de helado.
NOTAS
*El café ayuda a enfatizar el sabor de la avellana y a que el helado tenga un sabor más intenso. A mi se me ocurrió añadirlo en el último momento, tras probar el helado sin hacer y lo añadí al final por esa razón, pero quizá sería mejor añadirlo un poco antes para que se disuelva mejor.
1.Puedes sustituir las avellanas por otro fruto seco triturado de tu elección. Tambien puedes hacer la receta base sin añadir ningun ingrediente más.
2. Puedes leer otras recetas de helado del blog aquí.