Preparación:
Ponemos en un bol el queso crema y la leche condensada, batimos con varillas hasta que el queso se integre por completo.
Añadimos el extracto o esencia de vainilla y el zumo de limón, cuando este todo integrado reservamos.
En otro bol ponemos la nata bien fría y batimos con varillas, cuando esté lista se la vamos añadiendo poco a poco a la crema de queso, con movimientos envolventes para conservar el aire de la nata. Reservamos.
Trituramos las galletas.
En un bol o recipiente donde vamos a congelar el preparado ponemos un tercio de la mezcla que hemos preparado, por encima la mermelada de fresa a montoncitos por toda la superficie y encima espolvoreamos las galletas trituradas, para darle un toque crujiente al helado.
Hacemos lo mismo con otro tercio de la mezcla, montoncitos de la mermelada por encima y las galletas trituradas espolvoreadas.
Terminamos poniendo el resto de la mezcla, la mermelada a montoncitos y la galleta triturada.
Ahora con una espátula o cuchillo hacemos movimientos de ondas por todos los lados, para que así se mezclan todas las capas.
Cubrimos con film transparente, pero pegado a la superficie o lo que se llama a piel.
Llevamos al congelador un mínimo de 6 horas.
Si a la hora de servir está demasiado duro para hacer las bolas dejamos a temperatura ambiente 5 minutos.
Qué bueno!!!