
Envidio a los gnomos, a estos personajes que viven en los bosques. Y especialmente envidio la posibilidad que tienen de alimentarse de frutos rojos porque me encantan. Eso de poder ir picando un arándano aquí, una grosella, allí o una frambuesa más allá tiene que ser una gozada. Y encima estos frutos rojos sirven para prevenir las enfermedades cardiovasculares y para retrasar el envejecimiento. Quizás por esta razón los gnomos parecen estar fuera del tiempo, parece que para ellos no pasen los años. Antes para comer estos frutos, dulces unos y ácidos otros, había que ir ex profeso al bosque, pero ahora ya se cultivan e incluso pueden comprarse congelados. Pero, de una manera u otra, siempre suelen mantener este intenso color rojo que algunos llaman "rojo pasión ". Igual ese color hace que este helado sea uno de los que más me apasiona comer.
