Ver imagen
Lo creé el año pasado, cierto es. Pero lo que pasa, que hago la foto y no tengo tiempo y al final no recuerdo cómo lo hice.
Gustó tanto que este año lo he repetido. Quizá no sea exactamente como la primera vez, nunca lo es, pero delicioso está, eso sí.
El año pasado me salió más clarito, puede que le echara menos cacao. Pero eso ya es cuestión de ir probando, a gusto de quien lo hace o a quienes vaya destinado.
El nombre no es mío. Pregunté por internet, por facebook y de 19 propuestas se eligió una al azar, y salió ese nombre, que además me gusta. Todos tenían su "aquel".
Así es que, oficialmente, ha nacido este año.
Ver imagen
Como base un helado de vainilla, un poquito de aquí, otro poquito de allá..., y cada uno que lo haga como más le guste, subiendo o bajando la cantidad de los demás ingredientes.
Ésta es mi receta. Hice poca cantidad para probar.
Ingredientes:
Demás ingredientes:
Una cucharadita rasa de cacao en polvo
Media cucharadita de nescafé soluble
Medio plátano
Una pizca de sal
Preparación:
Ver imagen
Corta la vaina de vainilla por la mitad, a lo largo, y raspa las semillas que hay dentro.
En un cazo pones la leche (aparta una poca para batir el plátano y reserva) con la nata y las semilla de la vainilla, y un poco de sal. La sal reforzará los sabores.
Pon a cocer a fuego medio alto, y cuando rompa a hervir, baja el fuego y ponlo unos minutos para que vaya cogiendo el sabor.
Bate las yemas con el azúcar o con los demás edulcorantes y con el fuego bajo, añade y ve removiendo para que no se corte
Ver imagen
¡A disfrutarlo!