Recuerdos de la infancia. El hígado estaba en el menú todas las semanas. Y era así por la cantidad de hierro que aporta, así como las vitaminas A y B ó D en función de que tipo de hígado.
Para enmascararlo, se preparaba rebozado.
Ya de más mayores, nos gusta encebollado. La receta de hoy, es un poco más elaborada, pero de exquisito resultado.