Abrimos un poco el centro con el rodillo en ambas direcciones y acabamos estirando los laterales de masa dejando una capa mas gruesa en el centro. Tenemos que conseguir una especie de cruz con base cuadrada en el centro.
Colocamos la mantequilla en el centro y la cubrimos con los laterales de masa. Primero el lado derecho, a continuación el izquierdo, el próximo a nosotros y por ultimo el mas alejado cerrando así la mantequilla en paquete. Moldeamos con las manos para sellar bien el paquete y lo colocamos en la encimera con el ultimo plegue abajo.
Del centro de la masa estiramos con movimientos rápidos golpeando un poco la parte centras hacia arriba. Repetimos lo mismo desde el centro hacia abajo y estiramos bien hasta conseguir un rectángulo. Doblamos hacia el centro primero la parte posterior del rectángulo y a continuación la parte inferior o mas próxima a nosotros. Giramos la masa a 90º y repetimos la misma acción estirando y doblando una vez mas completando así dos vueltas. Envolvemos el paquete de masa en papel film y guardamos en la nevera por 20min. Aprovechar este rato para enfriar nuevamente la encimera con las placas congeladas y enfriar el rodillo en el congelador.
Pasados los 20 min estiramos nuevamente la masa desde el centro hacia arriba y desde el centro hacia abajo haciendo un rectángulo. Doblamos de nuevo arriba y abajo haciendo el paquete de masa. Giramos y repetimos la misma acción. Volvemos a guardar la masa tapada en la nevera otros 20min. Repetimos una ultima vez los pliegues completando así 6 en total.
Podemos guardar nuestra masa envuelta en papel film en la nevera o enrollada sobre papel vegetal. Si queréis preparar vuestra receta de inmediato espolvorear harina en la encimera fresca y ya podéis darle forma.
Yo corte la masa en dos partes iguales. Espolvoree generosamente con azúcar pasando el rodillo por encima para sellarlo. A una de ellas di forma de palmeras enrollando ambos extremos hacia el centro y cortando laminas de medio dedo de grosor. La otra mitad corte en pequeños triángulos y les di forma de mini cruasanes que además reboce en azúcar por fuera.
Colocamos todo en bandejas de horno cubiertas de papel vegetal. La que no vamos a usar inmediatamente guardamos en la nevera.
Precalentamos el horno a 180º (mi horno es fuerte) y una vez hayan empezado a dorarse podemos bajar a 160º. Esto ultimo lo aconsejo sobre todo para los cruasanes para que se hagan bien por dentro también.
El resultado - increíble, delicioso y absolutamente irresistible. No se puede comparar para nada con el hojaldre de compra. Debo de decir que he usado mantequilla corriente de supermercado y aun así el sabor ha sido de lo mas exitoso.
Una ultima puntualización - creo que es una masa perfecta para pequeños dulces o planchas base para pasteles o cocas dulces o saladas. No la aconsejo para cruasanes grandes o bollería rellena tipo napolitanas. Para ello creo que seria mejor un hojaldre con levadura.
Sobre la textura de este solo tendría una palabra - hojaldrada y perfecta. Hasta la próxima y os espero en Facebook