Seguro que la receta de hoy os extrañará un poco puesto que los jueves que suele ser el último día de la semana que publico siempre lo hago despidiéndome con un dulce. En mi empeño de dejar un poco el azúcar de lado, y puesto que mi voluntad para no comer dulce es bastante pobre si lo estoy viendo hoy voy a dejar la semana con una receta salada. No es que esta receta sea precisamente baja en calorías pero bueno, esto no va a cambiar de golpe, jeje.
Ya lo he dicho en muchas ocasiones, me gustan mucho las recetas con hojaldre, ya sean dulces o saladas, de todas las formas en las que se usa el hojaldre queda genial.
La receta en sí es muy fácil y es estupenda para meriendas o una porción como cena tampoco va nada mal, siempre sin pasarse que ya sabemos que el hojaldre la mantequilla la lleva por bloques, supongo que por eso está tan bueno, jiji, al final siempre es lo mismo, todo lo rico hay que comerlo con cuenta gotas, bueno, vamos con la receta que esto se está alargando mucho.
Buen fin de semana ¡¡¡
Preparación:
Lo primero que haremos de esta receta será preparar las verduras, pelamos la cebolla y la picaremos en trozos pequeños, el puerro le quitaremos la capa externa y la parte verde la haremos dos cortes y la lavaremos por si tienen tierra, este lo picaremos del mismo tamaño que la cebolla y por ultimo pelaremos el ajo y lo picaremos menudo, la berenjena la prepararemos más adelante, reservamos todos los ingredientes por separado.
Ponemos una satén al fuego a fuego medio, cuando este caliente añadiremos un fondo de aceite junto con el puerro, removemos y dejaremos sofreír durante 2 minutos.
Pasados los dos minutos añadiremos la cebolla, removemos, salpimentamos y dejamos sofreír 4 minutos más.
Mientras pasan los 4 minutos pelaremos la berenjena y la picaremos en cuadraditos no muy grandes.
Ahora añadimos el ajo, removemos todo y volvemos a dejar otros 2 minutos más para poder añadir la berenjena y dejamos 4 minutos.



