
Tenemos cierta debilidad por todo lo que lleve hojaldre, tanto si se trata de platos salados como de postres. Y aparte de gustarnos, siempre te deja en buen lugar. El hojaldre lo puedes elaborar tú en casa, pero ahora hay marcas que comercializan láminas de hojaldre de muy buena calidad. El origen de esta masa polivalente es confuso. Hay quien atribuye su invención a los árabes que lo introdujeron en Europa cuando invadieron la Península Ibérica. Hay quién se remonta a la Grecia y Roma clásicas. Lo cierto es que antes del siglo XVII, en España, ya se hacían pasteles hojaldrados dulces y salados, y el cocinero español Domingo Hernández de Maceras publicó en 1607 el “Libro del arte de cozina” donde recoge la cocina que se hacía en aquella época y habla de una receta de hojaldre muy parecida a la que hoy se hace. Los franceses mantienen que la modalidad gala del hojaldre fue creada por el pintor Claude Gelée, que tenia 7 años cuando Hernández de Maceras publicó su libro. Gelée alternaba los pinceles con la pastelería. En Roma inventó un pan especial que llevaba un trozo de manteca dentro de la masa. Después de suprimir la levadura y de aplicar la técnica de plegado sobre la masa, llegó el hojaldre. Pero fue el pastelero francès Marie Antoine Carême quién estableció el número exacto de dobleces que había que hacer para separar adecuadamente las hojas de hojaldre. Carême es el inventor del “vol-au-vent” y el pastelero Feuillet el creador de las “mille-feuilles” (Mil hojas).
Hoy os proponemos una hojaldre de espinacas y salmón ahumado, pero en nuestra web también podéis encontrar un Hojaldre de espárragos, un Hojaldre de pisto, un Hojaldre de marisco o un Hojaldre de espinacas, bacon y piñones. O si preferís el dulce, una tarta de Hojaldre con frutas con crema de naranja.